Primero fueron las artistas, luego se añadieron funcionarios de algunos museos y posteriormente la asociación de galerías Meridiano.
El escándalo comenzó a gestarse el sábado, a las pocas horas de que Juan Carlos Lynch y Matilde Grobocopatel habían sido designaciones presidente y vice de arteBA Fundación, en reemplazo de Amalia Amoedo que había renunciado tras un breve período.
Sucedió lo que podría llamarse un escrache virtual: comenzaron a difundirse fotos y textos de la cuenta de Instagram de Lynch, con chistes y burlas sexistas. Lynch cerró su cuenta y pidió disculpas a los que sintieron ofendidos. Pero fue tarde para el también integrante del Museo de Arte Contemporáneo de Buenos Aires, y de la Academia de Artes y Ciencias de la Comunicación.
En su caída, Lynch arrastró a su vicepresidenta. Si bien no fue atacada directamente en los reclamos, su vínculo con el principal grupo sojero nacional (es miembro de su directiva, así como de la fundación que tiene la empresa), partidario de la fumigación con glifosato, no pasó inadvertido para los grupos ambientalistas. En la tarde del lunes, arteBA aceptó las renuncias presentadas y se esperan las nuevas designaciones. Ayer, además, se conoció que se alejó uno de los históricos fundadores, Jacobo Fiterman, del comité de dirección.
En el trasfondo parece activar, también, un tema financiero: cuando se pagó el stand el año pasado para la cita de 2020, que no se concretó por la pandemia, el dólar costaba una cifra. Suspendido el evento, se devolvió el dinero, pero con un dólar a otro precio. Las galerías perdieron mucho dinero con el cambio.
No es poca plata. Los stands se cotizan en dólares y suman cinco dígitos. La Punta fue la única galería tucumana que pudo participar con su espacio propio en dos oportunidades, y con el apoyo de algunas instituciones.
La agrupación Nosotras Podemos (reúne a más de 1.500 artistas, curadoras y gestoras) calificó las últimas designaciones como un retroceso en las luchas contra las violencias, y demandó el retiro de Lynch, director de la consultora norteamericana Newlink.
Hay que recordar que en 2007 Alejandro Reynal debió renunciar cuando los artistas presionaron al conocerse que había sido funcionario de la dictadura.
Victoria Noorthoorn (al frente del Museo de Arte Moderno de Buenos Aires) expresó su preocupación por las declaraciones de Lynch. “Ante el cambio de época es urgente que las instituciones culturales revisemos nuestros valores”, dijo. Y Gabriela Rangel (Malba) escribió en su cuenta de Facebook: “es imposible escoger al representante de una parte importante del sector artístico con problemas de legitimación y consenso”.
Meridiano, la cámara que agrupa a 48 espacios en Buenos Aires, Córdoba y Rosario, también tomó posición, al tiempo que se conocían las disputas económicas.
Desde 1991
La Fundación arteBA es una organización no gubernamental, integrada por grandes empresarios y coleccionistas, que no depende de las galerías. Cuenta con el sponsoreo de bancos, petroleras y no es menos significativo que se realice en el predio de la Sociedad Rural.
Creada en 1991, en las últimas ediciones tendió a privilegiar sus relaciones con el mercado internacional antes que las internas.